¿Por qué Panamá?

ADOPTA comenzó en Panamá, pero esa no es la única razón por la que enfocamos nuestros esfuerzos de conservación aquí. El medio ambiente de Panamá es muy singular, pero también está bajo una severa presión ambiental con consecuencias potencialmente de gran alcance.

El Puente de las Américas

América del Norte y América del Sur estuvieron separadas hasta que Panamá se unió a ellas hace tres millones de años. Este evento cambió el mundo: cuando se cortó la corriente del Océano Atlántico, el clima global cambió y las especies de las Américas pudieron mezclarse por primera vez. Panamá también se convirtió en un puente para los humanos, y hoy contiene una gran variedad de culturas además del Canal de Panamá, la conexión más importante para el comercio entre los océanos Pacífico y Atlántico. Desafortunadamente, el Canal ahora está en peligro por problemas ambientales como la deforestación, la sequía y la erosión.

Gran Diversidad

Por ser tropical, Panamá solo tiene dos estaciones, húmeda y seca, lo que significa que los recursos naturales como el agua y el sol son más o menos constantes durante todo el año. Esto ha permitido que coexista una asombrosa diversidad de especies en el país, incluidas más de 10,000 plantas, 200 mamíferos y más aves que los Estados Unidos y Canadá juntos.

 

Debido a que Panamá es muy delgada y tiene muchas cadenas montañosas, su clima se ve fuertemente afectado tanto por el Océano Pacífico como por el Mar Caribe, creando una variedad de hábitats en todo el país. El Caribe es más caluroso, por lo que tiene más evaporación. La pérdida de agua hace que el Caribe tenga más sal y diferentes especies del Pacífico. El agua que se ha evaporado del Caribe pasa por Panamá y se atasca en las montañas del centro del país, donde cae en forma de lluvia. Este patrón hace que el lado del Pacífico sea más seco que el del Caribe, por lo que diferentes especies viven en diferentes lados del país. Algunas áreas son especialmente únicas y contienen especies endémicas como el Colibrí de Escudo, Amazilia tzacatl handleyi, o la Salamandra de Chucantí, Bolitoglossa chucantiensis que no viven en ningún otro lugar del mundo.

 

Muchas de las especies de América del Norte y del Sur, como los coyotes, Canis altrans, y los capibaras, Hydrochoerus hydrochaeris, tambien pueden convivir en Panamá mientras que animales migratorios, como Chipes Gorges Naranjas, Setophaga striata, viajan por Panamá durante sus viajes anuales entre el norte América y América del Sur.

Amenazas Ambientales

Aunque Panamá tiene muchas especies únicas, no necesitaría conservación si su medio ambiente estuviera completamente protegido. Las presiones de la urbanización, la agricultura y las especies exóticas están poniendo en peligro a las especies nativas; alrededor del 6% de ellas se considera en peligro de extinción a nivel nacional o mundial.

A pesar de estos desafíos, Panamá ha demostrado su dedicación al medio ambiente al proteger más del 20% del país en parques nacionales u otras reservas. Muchas comunidades también dependen del ecoturismo o del Canal de Panamá para obtener ingresos, que dependen en gran medida de un medio ambiente saludable. Usando estas acciones como una base sólida, nos hemos dedicado a proteger las especies y hábitats vulnerables y mejorar la calidad de los servicios de los ecosistemas para los ciudadanos de Panamá.